lunes, 21 de abril de 2008

Serial No. 3817131

La cifra 3.817.131 era el número de placa de Rachel Papo (Ohio, 1970) mientras sirvió, desde los 18 a los 20 años, en la Fuerza Aérea del Ejército de Israel. Papo estudió arte y fotografía en la Universidad de Haifa. Su estancia en la milicia inspiró el proyecto Serial No. 3817131 sobre mujeres soldado en el Tzahal. Aquí les dejo unas imágenes.
























Cry, baby

lunes, 7 de abril de 2008

La vuelta al mundo en una década






De González Catán a Tirso de Molina qué trajín, de España a la Argentina, qué meneo, qué vaiven qué ajetreo, qué mareo, qué ruina... Es parte de la canción Dieguitos y Mafaldas, de Joaquín Sabina, y también como Pablo, bonaerense de 41 años, describe el viaje que emprendió hace más de siete con Anna, una catalana de 36: la vuelta al mundo en una década.


La ruta
De Barcelona a Egipto pasando por Turquía. Luego Sudáfrica y de ahí a Latinoamérica, a Argentina. Ahora recorren Ecuador. Planean seguir subiendo hasta Alaska, navegar rumbo a Rusia y emprender desde ahí la vuelta a casa. Pero aún les quedan tres años de viaje hombro con hombro. 24 horas el uno al lado del otro, conduciendo la vieja furgoneta en la que están cumpliendo su sueño. 24 horas día tras día... Deben quererse muchísimo. "Al principio fue duro. Mucho. Tienes roces, peleas; pero no la posibilidad de dar un portazo. Ahora lo hablamos todo, hasta el problema más nimio. ¡Es la manera, che!", confiesa con desparpajo porteño.


Asalto en Itamaracá
El peor momento de la ruta nada tuvo que ver con enfados ni broncas de enamorados, sino con una noche cerrada, el filo de un machete en la garganta y un oportuno spray pimienta.
Sucedió en Isla Itamaracá (Brasil). Pablo revisaba los mapas y las cuentas del viaje junto a la puerta del copiloto del furgón. Anna descansaba en la parte trasera.
"De pronto noté algo afilado en la garganta. Un machete. Pensé que era ella gastándome una broma y dije 'ey, ¿qué hacés?'", relata Pablo.
Pero no era ella. Eran dos ladrones que intentaban hacerse con la ropa y los pocos reales que llevaban. "No sé cómo pero me abalancé sobre ellos con un spray pimienta. Les rocié la cara, a Pablo también... Los nervios y, tras un forcejeo, huyeron", explica Anna.


La Mitsu
La Mitsu es como llaman a la furgoneta Mitsubishi L300 del 91 en la que viajan. Pablo y Anna añadieron unos robustos parachoques y, hace algún tiempo, cambiaron el motor. De la mano de la Mitsu también conocieron, según Pablo, "al peor mecánico del mundo", en Diego de Almagro (Chile). "Desmontó el motor, el cigüeñal. Todo. Y lo hizo bien, sí; pero al montarlo de nuevo, había fugas por todas partes. Duró sólo 200 kilómetros y tardamos 70 días en poder arreglar el furgón", cuenta.


El barco de Pescanova
Todo viajero quiso ser alguna vez Lord Jim, el personaje de Joseph Conrad, y viajar a bordo de buques mercantes con nombres extraños, sin dinero en los bolsillos y con destino incierto. Ellos lo han logrado. "Estábamos en Ciudad del Cabo (Suráfrica), sin un dólar encima y queriendo cruzar el Atlántico hasta Argentina", cuenta Pablo. A través del Consulado Español averiguaron que un barco de Pescanova zarpaba en unos días.
Lograron contactar con Ángel Tordesillas, el responsable de la compañía en África y, ni cortos ni perezosos, le pidieron que su tripulación les hiciera un hueco. "No solemos hacer esto', nos dijo. 'Pero en tres días salimos. Saquen los permisos y yo me encargo del resto', añadió", explica Anna. Y después de 23 jornadas de travesía y de un sinfín de sempiternas partidas de cartas con los marineros del buque llegaron al puerto de destino.


¿Y al regreso?
Han pasado siete años y medio desde que salieron de Barcelona. En el inicio, sobrevivieron con un presupuesto ajustados de unos pocos de miles de euros. Luego vendieron batiks, postales y hasta un libro que han editado con sus historias. Siete años dan para mucho. "Fíjate si llevamos tiempo que al partir llevábamos la música en cintas y ahora en MP3", bromea Pablo.
¿Y al regreso? Ellos lo tienen claro. "Montaremos un albergue con un pareja amiga y nos turnaremos cada seis meses. Así podremos seguir viajando", dice orgullosa Anna.


Un sueño

Antes de su partida Pablo, era un publicista de éxito y Anna organizaba conciertos y eventos con una conocida promotora. "Pero llegué de un viaje por África y me pregunté '¿Qué he venido a hacer a esta vida?'", explica Pablo. "Hoy sólo hay tiempo para viajar al jubilarte".
Esta premisa le bastó para dejar su empleo y proponerle a Anna, su chica, el viaje. "Cometí el error de no traerle un recuerdo, así que tuve que decirle que viniese a dar la vuelta al mundo conmigo", bromea.
"La gente debería dar este paso adelante. Simplemente, hacer lo que uno quiere. No tiene por qué ser una vuelta al mundo. A lo mejor, lo que a ti te hace feliz es montar una tienda de discos. Pues si es eso, ¡móntala!", dice Anna.

jueves, 3 de abril de 2008

Clandestinos




Acabo de recibir esta nota de prensa del Ministerio del Interior acerca de la película Clandestinos, cuya imagen promocional más controvertida les muestro arriba.


La Guardia Civil no aprecia elementos ofensivos en la película Clandestinos


03 de abril de 2008.- Una vez visionada y analizado el contenido íntegro de la película Clandestinos por parte de los Servicios Jurídicos de la Guardia Civil, no se aprecia secuencia alguna, implícita o explícita, que pueda resultar ofensiva para la Institución. Por lo tanto, esta Dirección General no va a emprender ninguna acción legal contra la citada película.



Para que luego sigan diciendo que mis primos, los picoletos, son un cuerpo carca...

martes, 1 de abril de 2008

Diario de viaje. Agosto 2007

Conversación en el muelle marítimo de Riohacha:

-Ese man es un irresponsable, hombre. No es que trabaje mal; pero no es responsable para un trabajo estable.

-Cierto. Le dan la paga y ya no vuelve.

-No, no es eso, sino que se la bebe toda.

-Claro, y entonces ya no vuelve a trabajar.

domingo, 23 de marzo de 2008

Cosas que me gusta hacer (... aunque parezca un título pensado por la histriónica Coixet.)

Hace poco me preguntaron por aquellas cosas que me gusta hacer. Me quedé pensando y llegué a la conclusión de que nunca me había dado por hacer un recuento. Así que, sin más ambages, ahí va... Ya era hora.

1. Meter las manos en la arena de la playa y apretar fuerte los puños.

2. Sentarme en los bancos de una catedral o una iglesia pequeña y antigua, haya misa o no, sólo para pensar y estar tranquilo.

3. Preguntar en la agencia de viajes por los precios de un billete a algún lugar lejano aún sabiendo que no tengo previsto viajar próximamente

4. Viajar sin compañía.

5. Los aterrizajes de avión (y tomar vino a bordo).

6. Leer el diccionario.

7. Mirar, leer y trazar rutas en un mapamundi.

8. Oler el mar

9. Oler tierra mojada

10. Hacerme horarios con las tareas más absurdas.

(11. Morder)

jueves, 6 de marzo de 2008

El salmón y el Pantone




Leo en el blog de mi amiga de la posguerra que ya no come pollo, que es insípido, soso. Un coñazo de comida. Ni con ajos, ni con papas (porque ella es ya medio chilena), ni sin ellos. Que pasa. No más pollo y eso, dice Emma,que es guapa, guapa, guapa, la "jodía". Aventuro que, tal vez, también piense en esas granjas donde los embuten de grano. En esas leyendas urbanas de Kentucky Fried Chicken y esos engendros de pollo que son todo pechuga. Sin patas, sin alas, sin plumas. Sólo una gran bola de pechuga y un enorme pico con el que engullir el alimento. Sin ojos. ¡Puaj!.

Por mi parte, casi abandono el salmón. Dicen que ya no se come el que se comía antes; pero con qué alimento ocurre eso, no fastidien. La razón es otra. Sitúense: almuerzo de trabajo en uno de los restaurantes claves de mi ciudad. Mi jefa, mi directora y yo, por un lado. Por el otro, directivos de Greenpeace. Llega la carta. El menú. Joder. Segundos: atún y salmón. Joder. Joder. Joder. ¿Puedo tomar dos primeros?, dije.


Entre bocado y reivindicación ecologista, la directiva que se sentaba a mi lado me iba explicando lo que hacen las piscifactorías con los peces. ¿Sabes lo que es un catálogo de Pantone?. Claro, le digo. Un catálogo con infinidad de colores. Lo usan los diseñadores y los pintores de brocha gorda caros. Me mira satisfecha y suelta casi distraída: pues ocurre lo mismo con los salmones. Me atraganto con el vino y digo, ¿cómorrr?.

Pues eso. Resulta que en las piscifactorías tienen un catálogo con un millón y más de tonos rosados. Con tonos de color salmón. Al parecer, quienes comercializan con este pescado pueden escoger el color con que éste luzca en sus mostradores sobre impoluto hielo escamado. Más rosa, menos rosa, un rosa pálido, un rosa chillón, un rosa salmón, etc. Eligen el color y luego la piscifactoría se encarga de darle ese tono al pez por medio de colorantes en su alimentación. Hay que joderse.
"En realidad, el salmón de río es más bien blanquecino, el rosa viene de fábrica", me dice ella. En fin, yo la creí. Palabra de experto, ya saben. De todos modos, hoy compré salmón, casi fucsia, para una amiga que viene a cenar a casa. Qué cachondo.

miércoles, 5 de marzo de 2008

El comandante Reyes




En un una vieja caja con recuerdos, guardo la cinta magnetofónica en la que grabé la entrevista que le hice al comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Raúl Reyes bajo un bohío de la aldea de Los Pozos, en el departamento colombiano del Caquetá, hace ya unos años.

Por aquel entonces, octubre de 2001, Reyes -aquel tipo pequeño, barbado, de pelo cano y que echaba balones fuera como nadie- y el resto de algunos de "los muchachos" permanecían replegados y cómodos en la zona de distensión que les había concedido el ex presidente colombiano, Andrés Pastrana, durante las malogradas conversaciones de paz.

Igual de cómodo debía sentirse “El chino” -así le llamaban por lo rasgado de sus ojos- en la selva ecuatoriana de la Angostura, doce kilómetros adentro desde la frontera con Colombia, donde lo mataron el sábado pasado. A él y a otros dieciséis rebeldes.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, excusa la injerencia militar con el presunto de una escaramuza en suelo colombiano que devino en huida de los rebeldes hacia Ecuador. Pero no. Los rebeldes dormían y el ataque, por tierra y por aire, fue por sorpresa. De ahí la ropa interior y los pijamas con los que aparecieron vestidos los cadáveres en las imágenes en televisión.

No defiendo a Uribe, es un tipo que sólo actúa de acuerdo a su modo radical de ver las cosas, sin escuchar, ni siquiera consultar, a nadie. Además, sus vínculos manifiestos con el paramilitarismo me lo impedirían (he perdido la cuenta de los congresistas de su partido encarcelados por ello). Pero, a pesar de todo, en esta ocasión comparto su postura.

Las FARC hace mucho que no son aquella guerrilla marxista que nació en el seno de un movimiento de campesinos honrados y valientes en los años cincuenta. Tan patentes como los vínculos de Uribe con las “desarmadas” Autodefensas Unidas de Colombia (ACU) son los de las FARC con el narcotráfico y los corredores de coca en Ecuador y Venezuela, los cuales controlan con el beneplácito táctico de los gobiernos de sendos países.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha enviado tropas a la frontera con Colombia para evitar otra incursión. Tropas a ese mismo espacio que había dejado libre de ejército y policía para que la guerrilla se moviera como pez en el agua y, según él, poder negociar a cambio la liberación de rehenes. Nada de todo eso, si es cierto, se había consultado antes con el gobierno colombiano.
Su homólogo en Venezuela, Hugo Chávez, lleva tiempo haciendo lo mismo. Pero éste, el autoconvencido sucesor del libertador Simon Bolívar, para sacar tajada del narcotráfico y el comercio de armas. Y como Correa, también ha enviado tropas a la frontera colombiana. Para evitar una acción militar del país vecino allí, dice. Para desviar la atención de la caída en picado que está sufriendo su popularidad y de los problemas internos que acucian a los venezolanos, diría yo.

jueves, 28 de febrero de 2008

... hasta los huesos, sólo calan los besos que no has dado...

Love story...

(Publicado por El País, el 28 de feberero de 2008)

Una joven intentó quitarse la vida el pasado martes en una zona peligrosa de la zona vieja de Melilla conocida como el pueblo. Se precipitó al vacío desde uno de sus muros y en ese mismo instante, en el que se dejó llevar y soltó sus brazos, aparecieron los de un guardia civil, que vio la escena de manera fortuita y acudió en su axilio. Llegó en el momento exacto para cogerla y quedar pendido de sus botas al borde del muro. Un segundo agente ayudó a subir a ambos. Lo ha contado hoy la cadena SER, que ha entrevistado al héroe.

Fue cuestión de segundos. Mientras los agentes hacían una ronda rutinaria enmarcada en uno de sus servicios de seguridad ciudadana, uno de ellos observó a la joven encaramada a un muro de gran altura. "La chica no me hacía caso y cuando me acerqué para intentar hablar, estaba llorando", ha contado en Hoy por Hoy Román Revilla, natural deóBilbao y de tan solo 24 años.

"¿Es un héroe?", le ha preguntado el presentador del programa, Carles Francino. Román ha esquivado todo protagonismo y ha asegurado que lo que ocurrió "lo habría hecho cualquier otra persona que hubiese pasado en ese momento por ahí".

"Creo que se llamaba Karen. Era guapa"
Y lo que ocurrió fue que la chica se soltó y se precipitó al vacío. "En décimas de segundo mi reacción fue tirarme detrás de ella y, gracias a Dios, la enganché del brazo", ha relatado Román con la misma rapidez con la que se desencadenaron los hechos. Pendido por los pies y con el peso de la chica en sus brazos. Es lo que se encontró el segundo agente.

"Mi compañero me enganchó por las piernas y gracias a él que los dos pudimos subir", ha agradecido Román en el programa. La labor de ambos fue necesaria para rescatar a una joven de la que el nombre es huidizo, "creo que se llamaba Karen", ha recordado el bilbaíno. "Era guapa. Me gustaría verla, pero no, no la he visto", ha terminado Román.

miércoles, 27 de febrero de 2008

De velos, burkas y burkinis




El burkini es un bañador femenino diseñado de tal forma que los brazos, las piernas, el cuello y la cabeza de la mujer quedan cubiertos. Tal y como exigen los preceptos más radicales del islam. Una especie de hiyab para nadar, si me apuran.

Hace unos días, dos mujeres ataviadas con este tipo de bañador fueron expulsadas amablemente de una piscina semi pública de Zwolle, en Holanda. Presumo que por lucir una prenda que coarta de algún modo ciertos derechos de la mujer. Sin embargo, desde la secretaría de Estado del Deporte, su responsable, Jett Bussemaker, adució que, lejos de islamizar el entorno, el burkini "es higiénico y seguro", ayuda a la integración de la mujer musulmana en la sociedad holandesa y que no hay por qué prohibir su uso.
La función del burkini es la misma que la de hiyab. O que la de un chador, un burka, un nikab o que la del pañuelo denominado shayla. Tapar, cubrir, esconder el cuerpo de la mujer. "Pero discutir sobre el uso de estas prendas es un error. La cuestión es discutir sobre la moral sexual que representan", dice la ex diputada holandesa Ayaan Hirsi Ali, nacida en Mogadiscio (Somalia) hace 38 años.

En palabras de Hirsi Ali, esta moral es aquella por la cual la mujer es la responsable de la sexualidad del hombre. "Debemos cubrir nuestro cuerpo para que él no se excite; debemos permanecer encerradas en casa, para que él no se excite. Esta moral, que pone toda la responsabilidad sobre la mujer, es lo que hay que discutir", añade.

Un velo, un burka o un burkini no dejan de ser meras prendas de vestir. Deberíamos pensar que allá cada cual con que si quiere o no ponérselas. Pero mientras sigan representando lo que hoy representan, su uso debería estar prohibido en países demócratas donde la religión (afortunadamente) permanece separada de la política.
Tal vez ese sea el primer paso para cambiar la moral de la que habla Hirsi Ali, aunque ese cambio sólo se produzca en Occidente. Y si no, al menos, la vida de estas mujeres, su día a día, sería más cómodo. Pruébense si no un burka e intenten dar tres pasos seguidos sin toparse con cualquier objeto. Luego, imaginen que llevan cuatro bolsas de la compra repletas de leche, huevos y hortalizas y que además deben andar vigilando que sus tres retoños no crucen en rojo, etc... Pues eso.

jueves, 14 de febrero de 2008

El San Valentín, para ustedes...

Céline Slanka (París, 1969) acaba de publicar Cómo decirle adiós. Un libro en el que recoge 96 maneras de acabar con tu pareja. Lo leí anoche, del tirón. Bien, fueron 25 o 30 minutos, tampoco hay para tanto. Disfruté como un enano. Tardé poco porque esas cosas suelen ser breves, cuanto más cortas, menso embarazosas, imagino.

Es mi aportación a este día infame y empalagoso. Ahí les dejo unas cuantas perlas:

Mi dulce Judith,
Eres una mujer maravillosa, tengo una familia estupenda, dos niños adorables, una profesión apasionante, una casa hermosa, muchos amigos para invitar... pero resulta que quiero a Sonia.

Christophe


Lorène,
Te dejo. Stop. Y ni siquiera por otra. Stop. ¡Imagínate hasta que punto tengo ganas! Stop.

Jo


Bichito, mío,
Mi canelita en rama, mi pastelito de miel, mi cariñito, mi bomboncito, mi único amorcito, mi pulguita, mi gordito tierno, mi tesorito, mi pelusita, mi nenito, mi preciosidad, mi cosita bella, mi hermosura, mi gatito lindo, mi osito de peluche, mi angelito, ¡mi Pablito lindo!
¡Gisèle! Por todos esos sobrenombres estúpidos que me endosas desde hace años, ¡¡te dejo!!
Adiós, dulce bromuro de mi corazón.

Pablo


Annabelle
Quería escribirte una misiva detallada para enunciarte las diversas razones que me llevan a dejarte. Desgraciadamente, y no olvides cuánto lo lamento, sé que tus capacidades intelectuales no te permitirán jamás comprender los motivos ni los detalles. Es lamentable, sobre todo porque no puedes hacer nada al respecto.
Adiós, Annabelle, pórtate bien.

Jean-Baptiste


Georges,
No sé exactamente por qué te dejo, pero creo que es exactamente lo que necesito.

Marie


Hector,
Como sé por experiencia que lo más doloroso cuando a uno le dejan es no entender bien las razones, no te daré ninguna.

Mathilde


Garance,
Eres más guapa que Annabelle pero mucho menos que Camille. Más inteligente que Julie pero mucho menos que Clémence. Eres más bien elegante pero te falta la clase de Eugénie. Eres más graciosa que Alexandra pero menos espiritual que Élodie. Cocinas mejor que Évelyne pero no haces el amor tan bien como Nelly... Así que toca preguntarse por qué te empeñabas tanto en presentarme a tus amigas.
Lo siento, adiós.

Simon


¡Adiós, Sigmund!
¡No soy tu madre!

Martha


Sophie,
Estoy harto, hasta la coronilla, saturado, no puedo más, me tienes frito, hasta las narices, me sacas de mis casillas, me buscas las cosquillas, me pones de los nervios, me rompes los cojones, me los inflas, me los tocas, no te tolero, me cabreas, me jodes, me puteas, me pones enfermo, me saturas, me das náuseas, asco, me crispas, me agobias, me asfixias, me repugnas, me aburres, me exasperas, me repeles, no te soporto, ni te aguanto, me vuelves loco, me pones neurasténico... ¿Ya está? ¿He a.r.g.u.m.e.n.t.a.d.o lo suficiente?

Jean-Charles


Dorothée,
Como soy más bien sintético:
Adiós.

Frédéric


Fernando,
¡Te dejo el coche en el estado en que has dejado a mi corazón!

Martine

Penélope,
Una tarde nos prometimos amarnos eternamente. Ye empezó la eternidad para mi...
Adiós, me marcho a la conquista de los efímero.

Gaspard


Adiós, Anne -marie, estoy muy afligido por haberla conocido.

Jean-Philippe


Querido Louis,
Encontrarás encima de tu mesa El adiós del samurai, una antología "jiseiku", pequeños poemas japoneses de despedida a la vida (literalmente, "poemas-para-abandonar-este-mundo"). Ojalá puedan transmitirte todo lo que yo no he sabido transmitirte, y esa increíble serenidad que siento ahora mismo, a pesar de las aguas turbulentas y los campos de batalla del hecho de dejarte.

Héloïse


Carole,
Nunca pensé que me iría de tu casa dejándote sólo una notita pero ya ves, soy un cobarde, no tengo cojones, como me dices siempre, así que me resulta imposible decirte en la cara hasta qué punto me los tocas.
Ciao bella, la vida será más dulce sin ti.

Bernard

lunes, 11 de febrero de 2008

Obituario

Ha muerto Roy Scheider. El actor que interpretó en el 75 al policía del clásico de Spielberg Tiburón. Tenía 75 años y un mieloma múltiple que le dijo ayer "hasta aquí llegamos".

Recuerdo que vi la película hace muchos años, de pequeñito. Quizá hasta en sistema Beta, no recuerdo. Nací dos años después de su estreno; pero les juro que anduve acojonado en las playas de la Costa Brava hasta dos o tres verano después.

Recuerdo el personaje. Un buen hombre. Un policía estricto en sus maneras profesionales, buen esposo y mejor padre. Comprometido con su comunidad, etc. El salvador de Amity Island, ya saben. Sin embargo, siempre me gustó más Quint, un tipo duro. Un lobo de mar, con fantasmas y demonios particulares que tan bien protagonizó Robert Shaw.

Shaw, para mí, es de los tres, Scheinder, Dreyfuss (Richard) y Shaw, el responsable del mejor momento de la película. Les dejó ahí el corte. Está doblado al español. Así fue como yo lo escuché la primera vez y como lo recuerdo ahora. Además, me gusta más esta voz que la original. Hagan, sino, la prueba en el bendito YouTube.


miércoles, 6 de febrero de 2008

Integración




El líder, es un decir, del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, lanzó ayer otra de sus perlas. Aseguró que si en las próximas elecciones su partido sale elegido, pondrá en práctica "un contrato de integración" para los inmigrantes que tengan la intención de obtener un permiso superior a un año de residencia en España.

A grosso modo, Rajoy vino a decir que, por medio de este contrato, los inmigrantes tendrán garantizados los mismos derechos que cualquier español; pero que también deberán cumplir con las leyes existentes, aprender la lengua española y respetar las costumbres del país. Además, incluirá el requisito de que el foráneo tendrá "regresar a su lugar de origen si, durante un tiempo (¿qué tiempo, señor Rajoy?), no logra encontrar empleo". Por último, Mariano Rajoy apostilló que con él en la presidencia, nadie iba a entrar de manera ilegal en España.

Les confesaré que tras leer el teletipo de las declaraciones del líder del PP no pude menos que removerme incómodo (todavía ando con la resaca abortivo-espiscopal) en mi silla de la redacción del diario para el que escribo.

La propuesta se me antoja tan absurda como poco operativa. El estado español ya vela -de mejor o peor manera- por que los derechos más fundamentales de los que residen en este país, con o sin papeles, se vean cumplidos. Asimismo, este mismo Estado y su Código Penal tienen la postestad y capacidad de perseguir, detener, ajusticiar y condenar si así debe ser a quien infrinja las leyes dentro de las fronteras españolas, tenga o no tenga papeles, sin necesidad de ningún absurdo contrato.

Por un lado, muy estúpido debe ser el inmigrante que, con la intención de pasar uno o más años en España, no quiera y termine por hablar el español. Por otro, me pregunto que mal nos hace el que no quiera aprenderlo.

Por lo que respecta a la promesa de que, con él en La Moncloa, se va a acabar la inmigración ilegal en España (un país a pocos kilómetros de África y puerta de entrada de toda Latinoamérica), a mí, la verdad, me gustaría que el popular me explicara cómo. Pero sr. Rajoy, déjeme que me siente primero.

Tosh & Jagger

martes, 29 de enero de 2008

Los muchachos de la Magnum




Se han recuperado en México 3.000 fotografías de la Guerra Civil española tomadas por dos de los fundadores de la Magnum: David Seymour "Chim" y Robert Capa. Y por Gerda Taro. Una judía hermosa que murió arrollada por un tanque durante los días de la Batalla de Brunete.

Taro fue también novia de Capa, un tipo con una vida de película. Jugador, mujeriego y pendenciero, como los periodistas de verdad. Y es que Capa ha sido el mejor fotógrafo de guerra que ha habido.
La fotografía más emblemática de aquella guerra es Muerte de un miliciano (en el Cerro Muriano, Córdoba). Hay quien dice que es un montaje. Que Capa convenció al republicano de que simulara su caída tras un tiro, o así. Pero tengo entendido que no, que Capa estaba agazapado tras un montículo de arena y piedras, que cuando vio llegar al soldado asediado por los disparos nacionales levantó la cámara con el brazo en alto y disparó a ojo. Demasiadas balas.
Así que yo sí me creo esa foto. No tengo narices para negar la autenticidad de una imagen captada por un tipo que tuvo las agallas de desembarcar en Normandía con las tropas gringas, con un par de Leicas como único parapeto.

Podría escribir unos cuantos párrafos más sobre Capa; pero la crónica perfecta la escribió el domingo Arturo San Agustín en El Periódico:


La creadora de una leyenda

La verdadera historia la sufren los ciudadanos, la escriben los periodistas, la inventan los historiadores, la interpretan los políticos y son los fotógrafos, algunos fotógrafos, quienes mejor la cuentan.

Donde mejor se leen, por ejemplo, algunos capítulos de la guerra española es en determinadas fotografías de Robert Capa, seudónimo de Endre Ernö Friedman, un húngaro que nació el 22 de octubre de 1913 con tanto pelo que ya parecía que había estudiado el bachillerato.

La guerra española fueron muchas cosas, pero Robert Capa, armado solo con su Leica, fue capaz de explicarla con una sola fotografía: aquella en la que un miliciano es abatido en el cerro Muriano, en el frente de Córdoba, el 5 de septiembre de 1936. O con aquella otra, menos conocida, en la que un triste soldado barcelonés, calzado con tristes zapatillas de cuadros muy usadas, le habla quizá del futuro a su novia en un banco del paseo de Gràcia.

Todos los fotógrafos de mi generación, también Agustí Carbonell, querían ser Robert Capa, que además era alto, atractivo, y por eso podía encelar incluso a Ingrid Bergman. Tengo muy estudiado que las maneras oblicuas y un tanto canallas de mirar y fumar que usaba Humphrey Bogart en sus películas las copió de Robert Capa. Por eso triunfó el amigo del pianista.

Cuando hablamos de Robert Capa todos nos olvidamos de alguien que fue decisivo en su vida y probablemente también en su fama. Nos olvidamos de Gerda Taro, su compañera y amante, una atractiva y audaz judía alemana que sabía llevar las boinas y amanecer tierna incluso en tiempo de bombas. Nadie, ay, ha fotografiado mejor el amor con pijama que Robert Capa. Sin ella, sin la mujer vestida con pijama de hombre, sin Gerda Taro, quizá nuestro protagonista solo hubiese sido un húngaro desaliñado. Gerda Taro, que en realidad se llamaba Gerta Pohorylle, le echó imaginación al asunto de la fotografía y decidió convertir a Endre, su amor húngaro, en el reportero estadounidense Robert Capa. Y fue así, con este nombre y apellido, más publicitarios, más artísticos que los verdaderos, como comenzó todo.

Una noche en GranadaGerda Taro fue la primera fotógrafa de guerra que murió en un frente de batalla. Murió en Brunete, tras ser aplastada por un tanque. Robert Capa murió en otra guerra, en la de Indochina (ahora Vietnam), al pisar una mina.Una noche, en Granada, el poeta Rafael Alberti me habló de Gerda Taro, aquella alemana que al llegar a España adoptó muy pronto el mono y las alpargatas de muchos milicianos españoles. Y a su lado, otro poeta, Jose Agustín Goytisolo, volvía a revivir aquel bombardeo sobre Barcelona que acabó con la vida de su madre en plena calle.
Quizá algunas de las fotografías inéditas de Robert Capa que se acaban de encontrar, las que muestran los horrores de una Barcelona asediada, nos enseñen a leer mejor, mucho mejor, todo lo mucho y malo que sufrió nuestra ciudad en aquellos tiempos de bombas, aquellos tiempos en los que Gerda Taro amanecía tierna y con pijama.

viernes, 25 de enero de 2008

¿Quién está detrás de Mariano Rajoy?


Es el cartel electoral del Partit Socialista de Catalunya (PSC). Me resulta tan acertado como brillante, no me lo negarán... ni siquiera los seguidores del PP... apuesto que no...

martes, 22 de enero de 2008

jueves, 17 de enero de 2008

De todos los cafés del mundo...

Cohen II

Leonard Cohen vuelve a los escenarios. En mayo, iniciará una gira por Estados Unidos y Canadá,para continuar luego por Europa. "No he tocado la guitarra en catorce años", apunta como única declaración el compositor.

miércoles, 9 de enero de 2008

Declaración de principios

Aves de paso por el maestro Sabina

A las peligrosas rubias de bote
que en relicario de sus escotes
perfumaron mi juventud.

Al milagro de los besos robados
que en el diccionario de mis pecados
guardaron su pétalo azul.

A la impúdica niñera madura
que en el mapamundi de su cintura
al niño que fuí espabiló.

A la flor de lis de las peluqueras
que me trajo el tren de la primavera
y el trendel invierno me arrebató.

A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.

Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban
si las querías.

Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.

A la misteriosa viuda de luto
que sudó conmigo un minuto
tres pisos en ascensor.

A la intrépida “cholula” argentina
que en el corazón con tinta china
me tatuó “peor para el sol”.

A las casquivanas novias de nadie
que coleccionaban canas al aire
burlón de la nit de Sant Joan.

A la reina de los bares del puerto
que una noche depués de un concierto
me abrió
su almacén de besos con sal.

A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.

Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntabansi las querías.

Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.

A Justine, a Marylin, a Jimena,
a la Mata-Hari, a la Magdalena,
a Fátima y a Salomé.

A los ojos verdes como aceitunas
que robaban la luz de la luna de mielde un cuarto de hotel, dulce hotel.

A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.

Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban si las querías.

Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.

¿Predicción...?

... Y disculpen, ustedes, la macarrada; pero estos tipos me caen simpáticos. Qué quieren, uno es de barrio.

domingo, 30 de diciembre de 2007

{ثىؤثقثةخس

]ثرخمرثي مخس فثققهفخقهخس
]ثرخمرثي مخس فثققهفخقهخس
]ثرخمرثي مخس فثققهفخقهخس يث عىش حعفش رثئو تخيثقز

The Wall











The first checkpoint of the trip...





... and they've not let us get in... (us usual).
It was a bad day to take pictures. The children are on holydays and yesterday, sunday, was the worker's free day. Tomorrow begin (I hope so) the work.













martes, 25 de diciembre de 2007

Órale

Medicina de otro tiempo


Una treintena de críos espera paciente y en silencio al equipo médico de la ONG española Bibir, en la escuela de Ouattigué, en la región de Yatenga, al norte de Burkina Faso. La escuela consiste en una pequeña estancia de unos veinte metros cuadrados, con paredes de adobe –una mezcla de barro, paja y pequeñas piedras-, techo de paja y suelo sin pavimentar.

Emé, uno de los dos enfermeros de la organización, retira un sucio vendaje de tela del tobillo de una cría de apenas cinco años. Aparece una herida de feo aspecto y mal cicatrizada. Sus padres han intentado curarla con polvo de corteza de baobab y hojas del mismo árbol molidas. Un remedio tradicional. “Son ungüentos que se han usado siempre en los poblados rurales; sin embargo, en algunos casos, no curan nada. Mira esta herida, está seca en la superficie; pero debajo sigue fresca y llena de pus”, dice este enfermero que estudió en Cuba a finales de los años ochenta.

El 80% de la población de Burkina Faso no acude al médico cuando tiene alguna dolencia, sino que recurre a los remedios tradicionales. “Tienen más confianza en el médico de su poblado. Además, a éste pueden pagarle con un pollo o con trigo, mientras que la visita a un hospital debe abonarse en francos”, explica Ben, un médico irlandés que trabaja desde hace unos años para Bibir.

Tanto el enfermero que como el médico consideran que ambas medicinas son necesarias y además complementarias. De hecho, el Gobierno burkinabe lleva unos meses sopesando la posibilidad de que ambas cohabiten en el sistema sanitario público del país. “Sería lo mejor, pues hay muchos de esos remedios que realmente funcionan. No son de ninguna manera pocimas o conjuros propios, sino pomadas o brevajes elaborados con hierbas y plantas naturales”, esclarece Emé.

La regulación de este tipo de prácticas evitaría historias como la de un joven de Ouahigouya que fue atropellado y sufrió una fractura en una de sus piernas. Lo llevaron a un médico tradicional que trató la rotura con masajes. Seguramente, el hueso partido afectaría a un músculo o al sistema nervioso, dice Emé, pues ahora el chico se encuentra en el hospital de esa ciudad a la espera de que su pierna sea amputada.

El caso de Bukina Faso no es el primero en África, Camerún o Ghana han pasado por el mismo proceso, dice el enfermero. “Sería ideal, sí. Que visitaras a un médico de cabecera y te derivara a uno tradicional, y vicerversa. Pero eso es muy complicado. Pues hay muchas clases de médicos tradicionales: masajistas, especializados en hierbas, etc. Y tanto estos como los modernos intentarían proteger su coto profesional, por decirlo así, y terminarían por no derivar a ningún paciente”, asegura el director de la ONG, Chema Rodríguez.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Mis chicas









A veces, en la sección del diario para el que escribo, me siento como Charlie, el de los ángeles. Las imágenes, el cumpleaños de Julia.

lunes, 17 de diciembre de 2007

De farolas y libros

Sitúense, por favor, en la avenida principal de Ouahigouya, la segunda ciudad de Burkina Faso, sobre las seis de la tarde. A esas alturas: noche cerrada. A cada diez o quince pasos, unas enormes farolas arrojan luz a los numerosos carritos de venta de frutas, agua en bolsas, cigarrillos o pescado seco y desmenuzado. A pesar de la magnitud de las luces, éstas son insuficientes y la oscuridad lo cubre todo. El tendido eléctrico es casi inexistente, por ello, la mayoría de hogares no dispone de electricidad. Los generadores la suplen, cuando hay francos.

A los pies de cada farol se sientan cada tarde durante varias horas tres o cuatro críos, a menudo, siempre los mismos en cada fanal, rellenando sus cuadernos escolares o leyendo libros de poetas o novelistas africanos sacados de la única biblioteca del la ciudad. Callados, quietos y siguiendo las líneas con sus pequeños dedos los imagino imaginar un lugar y una vida mejor. Con agua, electricidad en casa para poder leer, por ejemplo, y tres comidas al día.

Mientras, en Europa, se presenta el informe PISA. Los chavales españoles no leen, viene a decir, y cuando lo hace, a la mayoría le cuesta entender aquello que lee. Supongo que la culpa no es sólo de las infames reformas educativas de los gobiernos de los últimos quince años, sino que la era de Internet, la imagen y las consolas también juega un papel importante. Pero estaría haciendo demasiada demagogia si no les explicara lo siguiente: una tarde, en la biblioteca de Ouahigouya, repleta de chicos entre los nueve y los catorce años, le comenté a Chema Rodríguez, director de Bibir y responsable último de la biblioteca, que me sorprendía verla tan llena. Que en España, eso era casi imposible porque todos los enanos están enganchados a la Wii, a la Play o como diablos se llamen esos aparatejos. Chema sonrió resignado y me dijo: "Aquí, si las tuvieran, tampoco leerían".

jueves, 13 de diciembre de 2007

Burkina en femenino



Decía Ryszard Kapuscinski en su libro Ébano que África no existe. Que "los grandes antropólogos jamás han hablado de cultura africana o de religión africana; sabían que tales cosas no existen, que la esencia de África consiste en su infinita diferenciación".

La cita encaja como anillo al dedo en el caso de Burkina Faso. Un país con más de cuarenta lenguas, aunadas paradójicamente por una europea: el francés. Con étnias antagónicas como los beul o los mossi, a las que se han sumado en los últimos años, debido al comercio y a la emigración, los libaneses y los chinos. No obstante, nada de ello ha servido para sacar a este plano y caliente país del tercer lugar en la lista de la ONU de los países más pobres del mundo. Y el último en acceso a la educación: el 50% de los jóvenes es analfabeto, según las estadísticas de la Administración.
Burkina Faso es un país eminentemente rural, las riendas del cual parece llevarlas, en la sombra, la mujer. Mientras que los hombres se levantan al alba para cultivar el mijo y el maiz, ellas lo han hecho antes para calentarles el agua del aseo y prepararles el desayuno. Luego, se encargan de los pequeños. Los bañan, los visten y los dejan listos para la escuela, si es que los padres pueden pagarla.
"Ellas tienen también su propio huerto en el que cultivan hortalizas y legumbres. Y algunas recolectan cacahuetes para sacar un dinero extra para la casa", explica Mamombou S. Tambouro, uno de los responsables de Producción de la ONG española Bibir. La organización monitoriza, entre otros, varios proyectos de agrarios en la región de Yatenga, al norte del país.
El trabajo no finaliza ahí. Tras cultivar su pequeño huerto, se dirigen a las plantaciones de maíz y mijo donde han trabajado sus esposos por la mañana. Allí escudriñan entre los restos de las plantas para conseguir algo más de grano. "Además, de camino a casa deberán recoger madera. Y agua, si es que no lo han hecho ya por la mañana", añade. Los pozos están entre a 500 y un kilómetro de distancia de los poblados. Al llegar a casa, la mujer finaliza su jornada poniéndola en orden, además de hacer la cena para la familia y la limpieza las jaulas de los animales.
La base de la dieta burkinabe consiste en una pasta de maíz o mijo aderezada con una salsa de hortalizas y legumbres. "La base como tal, no es demasiado rica, son los carbohidratos y uno no puede vivir de ellos toda la vida. Lo que aporta las vitaminas y las proteínas es la salsa. Salsa preparda por las mujeres y elaborada a partir de las legumbres y hortalizas que cultivan y recolectan esas mismas mujeres en su pequeño huerto", afirma Heleen, agrónoma belga que trabaja para la ONG española.
Ivonne tiene 17 años y es de etnia beul: alta, esbelta, de facciones suaves y con unos ojos enormes, oscuros y vivarachos. A pesar de las 12 horas que pasa en la escuela, de seis de la mañana a seis de la tarde, al salir, acude rauda a su casa a ayudar a su madre en la cocina. "Siempre lo he hecho", asegura mientras tuerce el gesto en una mueca de resignación.
Pero no es el peor caso. La escolarización de las niñas brilla, en muchas zonas del país, por su ausencia. Por ello, Bibir ha decidido hacerse cargo del coste del curso de las crías en las escuelas que esta ONG gestiona. "El porcentaje de chicos y chicas se va igualando; pero va lento. No se puede cambiar la mentalidad de esta gente ni en tres meses ni en tres años", asegura el director de la organización, el ex misionero, Chema Rodríguez.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Una del oeste



Hace un par de días saldé una cuenta (cinematográfica) pendiente. Sábado por la tarde, café caliente, sofá y Centauros del desierto, de Ford, John Ford, en el deuvedé. Una del oeste. Un magnífico western que tenía aún por ver.

El Duque, -ya saben lo de "feo, fuerte y formal" y todo aquello-, magnífico como el veterano confederado Ethan Edwards. Solitario, callado y con aversión por los comanches dice más con los silencios que con las escasas frases de un estudiado guión. Recuerden la escena en el desfiladero, cuando vuelve sin su capa, etc.
O quizá me gustó porque siempre me gustaron las películas de indios y vaqueros, como las de romanos y las de piratas. Me traen buenos recuerdos de hace ya algunos años. Sábados de frío, por la tarde, frente al televisor de mis abuelos con la única preocupación de si el vaquero besaría al final a la chica rubia y guapa. Y eso antes siempre sucedía.

martes, 4 de diciembre de 2007

Maltés


Soy el océano Pacífico. El mayor de todos. Me llaman así desde hace mucho. Pero no es cierto que esté siempre así. A veces me enfado y la emprendo con todo y con todos. Hoy mismo acabo de calmarme de la última rabieta. Creo que barrí tres o cuatro islas y destrocé otras tantas cáscaras de nuez, de esas que los hombres llaman barcos...

lunes, 3 de diciembre de 2007

Heat de Michael Mann

Me gusta esta escena. La película también, mucho. Sé que no es una obra de arte; pero ahí les dejo este corte del film. También sé que podría haber colgado perfectamente cualquier otro en el que apareciera Ashley Judd; pero eso son palabras mayores...

lunes, 26 de noviembre de 2007

Burkina


He estado una semana en el norte de Burkina Faso realizando un reportaje para el diario en el que escribo. Como ven, también hago fotos, a veces. Dos en uno, en un solo sueldo. En fin, que si alguien sigue esta página, pues nada, que no he abandonado (todavía) y que prometo historias del lugar.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Joder, Espartaco, ¿tú también...?



John Travolta sorprendió anoche al anciano Kirk Douglas al plantarle un beso en la boca, durante el festival internacional de cine de Santa Bárbara. Douglas iba a entregar al actor de Fiebre del sábado noche el premio a la excelencia que lleva su nombre, durante una gala en su honor, cuando éste le besó inesperadamente, ante la mirada atónita de los presentes. Fue el beso de dos mitos del cine. El País, 16 de noviembre de 2007

jueves, 15 de noviembre de 2007

¡Por allí resopla!


Anoche muy tarde despaché la última página de la edición de Anaya de Moby Dick. Y digo despaché porque esta edición, más que la novela que todos recordamos, es una compilación
-espléndida, por otra parte- de las normas y usos de la antigua caza de ballenas. Les juro que sé al dedillo cómo despellejar a un cachalote amarrado al estribor de un buque ballenero.

Tiene poco de novela y más de texto costumbrista o histórico. Además, el libró está coronado con un apéndice brillante de Juan Tébar. En éste se explica cómo y porque se fraguó la novela, la vida de Melville, el autor, y su más que sospechada homosexualidad. Las páginas en que Ismael y Queequeg comparten catre son bastante explícitas.

A pesar de la densidad del libro, tanto que viajó con un servidor ida y vuelta a Colombia sin ser finalizado, echaré de menos a los marinos del Pequod: Starbuck, Stubb... hasta al viejo Ahab (cuánto por aprender de su obcecada búsqueda) y su vaivén, las olas y la sal.

Prometo el doblón de oro de Ahab para el siguiente que la lea.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

No, no puedo decirlo sin insultar...

...no, no puedo. Ni quiero. A veces, incluso es necesario. Como lo de romperle la cara a alguien. A veces, hay que hacerlo. Lo de los buenos modales, la otra mejilla y toda esa murga no es para mí. Se lo dejo a beatos sin remedio o a Zapatero. Y tampoco pretendo que ese payaso viaje en turista, simplemente que vaya asumiendo en lo que ha devenido su rebeldía inicial... ya nos basta con un solo Manu Chao...

martes, 13 de noviembre de 2007

Un avión a México regresa tras un altercado de Melendi a bordo




Ni macarra, ni outsider, ni rebelde, ni, mucho menos, un pirata simpático. Melendi es imbécil, absolutamente imbécil. Por cierto, el fulano, según cuenta El País, con toda su pinta de punk extraviado en las calles de Gracia, viajaba en primera. Claro, es una estrella.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Territorio Wayu'u



Ingrid tiene doce años, estudia por las mañanas en la escuela del pequeño pueblo del Cabo de la Vela, en el departamento de La Guajira (Colombia), y vende pulseras hechas a mano por las mujeres de su tribu –los wayu'u– por las tardes. Quiere ser maestra y, más tarde, alcaldesa de ese lugar.

Pero Ingrid, a pesar de su temprana vocación política y de su prometedora locuacidad, desconoce la cruda y complicada realidad que azota la región en la que vive.
La Guajira, situada al norte del país y fronteriza con Venezuela, es en su mayoría un vasto desierto que se funde con el mar Caribe. Una zona rica en minas de carbón, salinas y yacimientos de gas.

“Esas mismas riquezas son las que nos están matando. Sufrimos asesinatos y desplazamientos forzados por parte de los paramilitares. Es algo que beneficia al Gobierno, que quiere ceder esas tierras y esos recursos a multinacionales extranjeras”, señala la representante de los pueblos indígenas en la Cámara del Congreso de Colombia por el Polo Democrático Alternativo (PDA), Orsinia Patricia Polanco. Polanco es la primera congresista de etnia wayu'u, la tribu originaria de las tierras de La Guajira.

La organización Fuerza de Mujeres Wayu'u (SJW, en sus siglas en idioma wayuunaiki), denuncia en su reciente informe Desde el desierto. Notas sobre paramilitares y violencia en territorio wayu'u de la Media Guajira que en los últimos cinco años las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) han sido responsables de más de 200 asesinatos de indígenas guajiros. “También hay un elevadísimo número de desplazados internos; pero no podemos hablar ni denunciar nada allá. Luego, siempre hay asesinatos, desapariciones o casos de tortura de wayu'us”, añade Polanco.

Los paramilitares llegaron a La Guajira a finales de la década de los 90. El gobierno de Álvaro Uribe, tras entablar con esta organización un proceso de paz, finalizó en 2006 el desarme de la misma. No obstante, numerosas ONG denuncian que el desarme no fue tal y que las AUC continúan operando bajo el nombre de Águilas Negras. “El control en la zona sigue siendo paramilitar” concluye el director del programa de televisión Contravía, el periodista independiente Hollman Morris.

La Guajira sirvió en la década de los 80 como puerto de salida de la cocaína hacia Estados Unidos. Los narcotraficantes embarcaban los fardos de coca en lanchas de pescadores que zarpaban hacia Panamá o México y desde allí se introducía en Norteamérica. “Esas mismas rutas se utilizaron primero para transportar marihuana. Muchos wayu'us participaron en este tráfico y se enriquecieron. Lamentablemente, de manera paralela se generó una ola de asesinatos producto del dinero fácil”, explica.
El endurecimiento de la lucha contra el narcotráfico y la entrada del paramilitarismo en La Guajira han hecho menguar esta actividad (excepto cuando la practican estos últimos).
Así, muchos indígenas que estaban implicados en el comercio ilícito de coca han vuelto a las labores típicas de la zona que, por otro lado, no reportan demasiados ingresos. Entre ellas el pastoreo de cabras, la pesca o la fabricación y venta de artesanías, textiles, collares y pulseras. Como las que vende la pequeña Ingrid.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Cosa nostra



"Estéticamente, Los Soprano es arte. Técnicamente, es correcta. La serie nos revela algo turbador, desconcertante; pero verdadero. Nos dice: mirad a estos tipos, a estos criminales que son como vosostros, con los mismos problemas y preocupaciones. Tony Soprano, por ejemplo, es un auténtico cabrón; pero al mismo tiempo cae simpático. Eso es terrible".

Jean-Françoise Gayraud autor de "El G9 de las mafias en el mundo" (Tendencias)

lunes, 22 de octubre de 2007

Demagogia, populismo... imbecilidad

El presidente del PP y candidato de este partido a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, ha restado hoy importancia al cambio climático aludiendo a un primo suyo, catedrático de Física de la Universidad de Sevilla. "Yo de este asunto sé poco, pero mi primo supongo que sabrá. Y entonces dijo: 'Oiga, he traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que iba a hacer mañana en Sevilla'. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?", se ha preguntado el líder de la oposición. Por ello, ha aseverado, no podemos convertir esta cuestión "en el gran problema mundial". (El País, lunes, 22 de octubre de 2007)

This mortal coil

Song to the siren